martes, 16 de septiembre de 2008

Vaya manera de perder el tiempo


Vaya manera de perder el tiempo..., y no hablo del estar aquí frente al monitor tratando de desenmadejar el hilo mientras mi razón se calienta con un buen café, me refiero a que "la vida es tan corta" y de entre las posibilidades infinitas de disfrutarla, elegimos perder el tiempo de la manera más estúpida, ¿por qué ahora hablo del tema?, simple y sencillamente porque ayer amanecí meditabunda, llegué por la mañana a mi oficina, puse como cada día la cafetera, encendía la radio en una estación de música clásica y me tiré al piso sobre la alfombra a disfrutar de un buen café en mi taza amarilla, tuve el descaro de tumbarme al piso porque tenía la completa seguridad de que a esa hora nadie se aparecería por aquí, así que mi mente imparable comenzó a trabajar cual caballo desbocado, me vino a la cabeza la relación con mi padre, a veces creo que nos quedamos a deber mucho él y yo, ironía de la vida... viviendo ambos tan cerca, inclusive ahora que él vive en casa de mi madre, tal pareciera que alguien le haya prohibido acercarse a mi, no se, es una situación bastante extraña, quizás sea una de esas cosas que a algunos simplemente no nos toca vivir, y no me lamento porque gracias infinitas a ha Dios he sido feliz. Mi caso es por poner un ejemplo de tantos, lo mismo sucede entre hermanos, entre tios y sobrinos, entre primos, entre amigos, entre abuelos y nietos.

De verdad nuestro paso por aquí es taaaan efímero!!!!!, pareciera que una sola vida no alcanza, pero tampoco se puede desperdiciar con una filosofía pobre y egoista, ya que estamos aquí, si por lo menos comprendiéramos que "ser feliz" es sólo una desición, y no lo digo cn la intención de dar un discurso de cómo vivir, sino que en realidad me ha funcionado y el simple hecho de compartirlo con ustedes me resulta gratificante.

Hoy es sábado, los golfistas entran y salen dispuestos a disfrutar la mañana... ya lo decidieron!!, lo han decidido del mismo modo que yo lo he hecho. Quiero llenarme de lo que venga cada segundo, quiero sólo ser feliz, sentirme sana, sentirme realmente viva.


Les mando un fuerte abrazo y espero que ustedes tomen la misma desición que yo.


Los quiere
Rosario